Mostrando entradas con la etiqueta questrésspodió. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta questrésspodió. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de febrero de 2009

Al menor movimiento... ¡foco y timbrazo!

Nuestro búlgaro es un hombre con ideas, de bombero torero a veces... Sobre la puerta de entrada hay un foco que se activa por la noche y que tiene un sensor de movimiento. Es decir, que cada vez que se acerca alguien a la puerta... ¡zas! se enciende el foco. El buen hombre ha tenido la brillante idea de conectarlo al timbre de su casa. No está mal pensado.

El problema es que el sensor de movimiento se activa mediante cualquier movimiento. Cuando digo cualquier movimiento, me refiero a todo tipo de movimientos, de cuerpos animados o inanimados.

  • Pasa un conejo, y los tenemos a miles, que a la noche se muestran especialmente activos.... ¡foco y timbrazo!
  • Arrastra el viento un papelajo o lo que sea.... ¡foco y timbrazo!
  • Va cualquiera al baño (está fuera) ... ¡foco y timbrazo!

Teniendo en cuenta que el y su mujer viven en el apartamento sobre la oficina, esa casa tiene que ser una delicia por las noches.

sábado, 27 de diciembre de 2008

FELIZ (Y PRÓSPERO) 2009

Dicen que tal y como está el panorama es casi una grosería y un choteo desear un próspero año nuevo. Próspero no va a ser (*), así que es posible que debamos conformarnos con la salud (que no es poco). Sin embargo, correré el riesgo (moderado, espero) de que se me califique de grosera y con la esperanza de que nadie considere que me estoy riendo de él/ella desearé a todos un ¡Feliz y Próspero Año 2009!

(*)Para entender la crisis recomiendo la magnífica y clara explicación de D. Leopoldo Abadía en el programa de Buenafuente (de quien no soy seguidora): http://es.youtube.com/watch?v=lU-j2mIwOpE

miércoles, 5 de noviembre de 2008

¿Está el encargao?

De vez en cuando pasa por aquí gente pretendiendo comprar baterías viejas. Nosotros tenemos un acuerdo con una empresa autorizada que nos las retira y paga una cantidad acordada por ellas, así que les suelo decir que no. Entonces piden hablar con el “encargao”.
- Soy yo (mi nariz crece).
A partir de ese momento se ponen chulos y piden hablar con el dueño.
- Soy yo (el crecimiento de mi nariz comienza a ser alarmante).

Visto que la chulería y amenaza no funcionan intentan el soborno: me ofrecen cantidades asombrosas por las baterías. Que no, que no te las vendo. A partir de ese momento intentan convencerme haciendo todo un despliegue de lo que ellos consideran que es “atractivo masculino” (¿entendéis mi temor a una larga vida de virtud y castidad?) mientras yo insisto en que se vayan.

Cada quince días -más o menos- toca. Un día de estos me lío a pedradas.

jueves, 30 de octubre de 2008

Y siguen llegando...


... cada vez mas. No se si parecen un pentagrama o se trata de "Los pájaros" de Hitchcock sin Tippi Hedren y con autobús.
Da "cosa"

miércoles, 22 de octubre de 2008

Paco

Paco es un ratón que se ha instalado a vivir en el cuarto de baño de chicas. Concretamente entre el retrete y la papelera. Una compañera lo saca todos los dias con buenas palabras "Anda Paco, sal, venga vete de aquí". Yo soy menos delicada: del alarido que suelto sale catapultado después de rebotar contra todas las paredes.

¡Qué asco, poDió!

martes, 21 de octubre de 2008

¡Vaya numerito de circo!

El viernes entregué un autobús a unos rumanos. Llegando a la gasolinera me lloran que “hace mucho fumo” (el tubo de escape). Les explico que en un coche viejo y con la condensación que ha tenido que formarse tras las lluvias es normal. Que tan pronto se caliente el motor y suelte la carbonilla dejará de hacerlo. Que si fuera humo blanco es cuando deberían comenzar a preocuparse. Que en cualquier caso no me parecía que fueran horas de dar la tabarra (19.30) cuando habían tenido todo el día. Insistieron en volver a la campa. Saliendo de la gasolinera veo que llevan el autobús sin luces y el muy borrico pasaba de las señales que yo le hacía para que las encendiera. Para hacer el cambio de sentido hay una rotonda. En la parada de autobús de la rotonda (a rebosar) paré el coche, le obligué a para a él, abrí la puerta del conductor le encendí las luces y le grité que a ver si le habían rifado el carnet en una tómbola. Imaginaos ahora a los pobres usuarios de la línea de autobuses de esa parada: no daban crédito. Visto desde fuera debió ser un espectáculo.

Pero no acabó la cosa ahí: en la siguiente rotonda, decidieron que conocían el camino mejor que yo y se perdieron por un polígono. Pese a todo, llegaron a la campa y aún tenían ganas de discutir. en realidad pretendían que les hiciera un descuento adicional, que de ningún modo podía, porque entre otras cosas yo no voy jamás con mucha pasta encima y además no tenían razón (sinceramente, el cliente rara vez la tiene). Después de un tira y afloja, les mandé a la mierda y me fui a tomar unas cervezas.

Bien mirado, solo nos faltaban Dumbo y una majorette para parecer un desfile circense

sábado, 31 de mayo de 2008

El Misterioso Caso del Motor Menguante

Por lógica con cada cliente el proceso de venta es diferente. Esta viene marcada en gran medida por la mentalidad del cliente y su origen. No es lo mismo un árabe que un rumano o un africano. Y los africanos a su vez son muy diferentes entre si, es un continente inmenso, difícilmente iban a ser todos iguales, aunque a nosotros al principio pueda parecérnoslo. Cada uno utiliza una táctica distinta para obtener una reducción en el precio.

Mi cliente sirio (el de las 3 mujeres y 11 hijos de las 2 primeras según el último recuento) una vez ha encontrado el autobús que quiere comienza a buscarle todos los defectos. Casi puedes oír la máquina registradora que tiene en el cerebro haciendo ¡clink, clink! A cada defecto real o imaginario, mientras va restando del precio.

Y entonces llegamos al motor. En ese momento el motor empieza a encoger. Literalmente. ¡clink, clink, clin-cataclink! El motor es muy pequeño, no vale, pero nos hace el favor de comprarnos el autobús.

Entonces hace una oferta ridícula e inaceptable por el autobús. En ese momento le digo que no, que ni hablar, que no lo vendo. Ligera mejora en la oferta, sin embargo el motor continúa encogiendo. Me voy. Me sigue. Mejora la oferta. Bajo ligeramente mi demanda. El motor encoge. Interviene el jefe. Hace números. El motor encoge. Le damos un precio “final” El aumenta su oferta. Yo reacciono con indignación. Finalmente después de un poco de tira y afloja acordamos un precio a medio camino. Por fin el motor deja de encoger.

Un día de estos me dan el Oscar.

Lo malo es que para sellar el acuerdo nos pringa de pachouli. Este va a arruinar completamente mi vida amorosa y social... ¡qué peste, podió!

Si es rojo ¡No lo toques!

Por ley los autocares mayores de 22 plazas llevan un mando central de seguridad que bloquea el sistema eléctrico en caso de incendio. Este mando suele ser en los mas antiguos grande, redondo y rojo. No siempre, pero si en muchos casos. Pero sobre todo rojo, muy rojo. Y completamente distinto a cualquier otro mando o botón que pueda llevar el panel. La idea es que el conductor se lo piense dos veces antes de apretarlo y evitar que lo aprieten por accidente.

Pero no contaron con los rumanos.

Cuando llega un cliente y después de echar un vistazo a lo que hay en stock decide probar un autobús, es habitual arrancarlo, la mayor parte de las veces echando mano de las pinzas, trabajo que prefiero hacer personalmente aunque sea sucio, ya que no sería la primera vez que algún cafre las pone en los polos equivocados y se carga el alternador.

El siguiente paso es explicarles que la mayoría de los autobuses llevan un desconectador de batería (no siempre fácil de identificar). A continuación, se arranca y a esperar que “haga aire”, esto es que la suspensión alcance la presión suficiente para poder moverlo (± 8 kg.). Esto es algo que no siempre puedo evitar dejar en manos de los clientes: les encanta darles a los autobuses unos acelerones mortales. Una vez hecho esto dejo el asiento del conductor al cliente.... y comienza la fase “nolopierdasdevistaniunsegundo”. Le explicas para que sirve cada mando y de repente contienes la respiración: acabas de darte cuenta de que su vista se acaba de plantar con absoluto deleite sobre un botón rojo, muy rojo. Y comienza el sprint: Tu grito “¡NO!” debe llegar a sus oídos antes que su mano al botón y la pregunta posterior: “¿Y esto para qué sirve?” Nunca he logrado comprender porqué siempre, siempre hacen esa pregunta después de apretar el botón rojo, muy rojo y no antes. La mayoría de las veces gano la carrera, dejándolos de paso sordos y alucinados. No está mal, es un 2 x 1.

Sobre el reglamento 36:
Se dispondrá de un mando central de seguridad colocado cerca del conductor, con el objeto de restringir el riesgo de incendio después de la parada de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento CEPE/ONU (36, 52 ó 107) que sea de aplicación, de conformidad con las reglas y plazos que, en cada momento, se encuentren establecidas en las normas dictadas para su aplicación. Artículo 4, 24 del Real Decreto 443/2001 de 27 de abril, sobre condiciones de seguridad en el transporte escolar y de menores.


http://www.fomento.es/MFOM/LANG_CASTELLANO/DIRECCIONES_GENERALES/TRANSPORTE_POR_CARRETERA/_INFORMACION/NORMATIVA/Rd/rd443-2001.htm
http://www.boe.es/g/es/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=1978/23226&codmap=
http://www.revistaviajeros.com/edicion/081_01.php?id=755

martes, 27 de mayo de 2008

Como si fuera Typhoid Mary..

"Si algo puede salir mal, saldrá mal"
(variante de Finagle a la Ley de Murphy)

A primeros de Mayo vendí un autobús a un cliente de Guinea Conakry residente en Holanda. Hasta ahí todo fue sobre ruedas. Llegado el momento de embarcarlo me llega el rumor de que iban a exigir una inspección previa por parte de Bureau Veritas. Esta es una práctica habitual en determinados países para evitar la importación de chatarra y material inservible y para garantizar en cierto modo un proceso aduanero racional. Lo que ya no es tan normal es que sea obligatorio de la noche a la mañana, así que me puse a investigar. Efectivamente: el 31 de marzo de este año se firmó un contrato por parte de Bureau Veritas y el gobierno de Guinea Conakry, que se publicó el 30 de Abril y entraba en vigor a partir del dia 5 de Mayo. Toda mercancía desembarcada en Conakry con posterioridad al 19 de Mayo debía ir "inspeccionada".

Que un político no tenga ni la menor idea de plazos realistas para la aplicación de un nuevo reglamento es de esperar, a fin de cuentas en su mayor parte no son mas que elementos decorativos que se han instalado en nuestra vida pública influyendo en la privada sin mas finalidad que hacernos la puñeta. Mas o menos como esos regalos espantosos que a veces nos hacen personas de nuestro entorno y que no se rompen jamás. Pero en Bureau Veritas se supone que son técnicos expertos en procesos de calidad, lo cual convierte todo este asunto en una considerable chapuza.

Le explico la situación a mi cliente, cuya primera reacción es de desconfianza. Normal: si pagas un dineral y te dicen que vas a tener que pagar mas aun en virtud de una nueva regulación de la que no has oído hablar en lo primero que piensas es en una extorsión. Pero hizo sus averiguaciones y commprobó que era cierto. Nos ponemos manos a la obra para poder mandar su autobús a Conakry y aquí es donde entra en juego el "factor Murphy": En 2007 hubo una huelga general y revueltas en Conakry y consecuencia de ellas murieron 130 personas a manos de la policía. Se llegó a una solución pacificadora nombrando primer ministro a Lansana Kouyaté, diplomático de profesión y bien relacionado con los sindicatos. Parece que las relaciones de este con el presidente de la república, Lansana Conté, nunca fueron buenas. El resultado de la destitución -de la que el primer ministro se enteró, como la mayoría, por la tele- fueron una serie de algaradas que hicieron temer que se repitiera la situación de hace dos años.

Toda esta introducción tan larga, para contar unas poquitas cosas que he averiguado sobre Guinea Conakry:

  • La instalación de semáforos en la capital del país se convierte en un evento nacional. Eso está muy bien, pero la cuestión es que de momento funcionan únicamente en ambar.
  • 30 presos se fugaron a primeros de mes de la cárcel de N'Zerekore tras excavar un túnel en el muro ayudados por las cucharas para la sopa.
  • De la obligatoriedad de inspección previa por parte de Bureau Veritas están exentas las armas de fuego y las piedras preciosas.

Mas información sobre este país: